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NUESTRA HISTORIA !!!

 

 

EMAÚS en Uruguay nace en de la década del 50, a impulso del Padre Atanasio Sierra, quien hace nuestros los principios planteados por el fundador Abate Pierre: Servir primero al que más sufre, dignificándolo a través del trabajo y recuperar lo que la sociedad no utiliza.

Se construyen entre 1957 y 1967 tres locales en zonas marginadas de Montevideo, destinados a ventas económicas, trabajo con niños, policlínicas, enseñanza de manualidades, construcción de viviendas. En 1959 se adquiere el terreno de Turubí 321 donde se encuentra nuestra Comunidad y en 1960 se obtiene la Personería Jurídica.

En el año 1967 muere Atanasio Sierra en un accidente cuando transportaba la primera cosecha de remolacha de la escuela –granja  que en el año 1962 había formado en una localidad cercana a Montevideo.

Tras la muerte del Padre Atanasio Sierra y la opción de muchos compañeros por un trabajo político en un contexto ideológico muy radicalizado EMAÚS vive una pausa.

Con el objetivo de dar impulso y un nuevo enfoque al trabajo, un grupo de compañeros  y antiguos integrantes de EMAÚS se reúnen (año 1974).  Se busca crear una estructura económica para poder darle continuidad al trabajo social.

 

Es así que con el asesoramiento del CDIC (institución que trabajaba en el Área de la Antropología Cultural, Educación Popular y Psicología Social), es así que se elabora un proyecto procediendo a efectuar un trabajo de investigación y formación grupal de compañeros: surge así, en 1975,  el Depósito.

El Depósito es un medio de vida en un contexto de desocupación y subocupación donde la gente recolecta papeles, botellas, trapos, vidrios y otros materiales,  que se venden en dicho Depósito de aquí es vendido a las fábricas como materia prima, luego de pasar por una serie de intermediarios.

 

En la década del 80 con la ayuda externa de Emaus Francia que se hizo más sistemática a través del envío de contenedores de ropa, permite reactivar algunos trabajos barriales.  En 1981 se construye un galpón, como parte del mejoramiento de la infraestructura permite un fuerte empuje de las recolecciones, y a raíz del curso que se realiza en Francia (INODEP) se adopta el modelo de trabajo tradicional de EMAÚS, la Trapería, instalándose en el galpón la venta al público de objetos a bajo precio.

 

Debido a esto, algunos compañeros que no estaban de acuerdo con esa forma de funcionamiento deciden separarse y es así que nace el grupo Aportes.

 

 

Con la amnistía general  que lleva a la liberación de presos políticos, la Comunidad incorpora algunos presos y exiliados políticos,  por estos años se produce un desequilibrio entre la capacidad de generar recursos y los egresos, se reabre el depósito para dar trabajo (aunque se sabia de antemano que sería deficitario).

Del consenso de todos los compañeros se crea en el año 1987 el Acuerdo Interno de Trabajo, el cual es una herramienta organizativa para regular las relaciones al interior de la comunidad, de esta manera se consolidan los fines de autogestión y autofinanciamiento,  promoviendo la unión entre trabajo productivo  y trabajo social.

 

En el año 1988 se cierra definitivamente el depósito y la Comunidad termina de tomar el formato que mantiene actualmente.

 

En 1991, se logra la financiación (con la ayuda de MISEREOR) para comprar el terreno de al lado por calle Illescas. Dentro de este proceso de consolidación, se firma el primer contrato de “gemelage” en el año 1992  con la comunidad francesa de Neully Sur Marne, y con su colaboración, se construye el edificio donde hoy funcionan nuestros Talleres de Jóvenes donde se crean los talleres de carpintería, peluquería, electricidad y artesanía en cuero.

 

Se produce en el año 1996 un momento difícil ,  se cierra un lugar de venta, y la Comunidad se ve privada de la posibilidad de recibir contenedores debido a una decisión gubernamental.

 

A partir del año 1997 la Comunidad se reorganiza por medio de una nueva Comisión Directiva, afianzándose en el campo institucional, económico, con una buena capacidad de ahorro, con una administración fuertemente organizada. Se reforman los estatutos de la década del sesenta con el fin de actualizarlos y transformarlos en una herramienta efectiva.

 

Hoy somos una comunidad con un fuerte compromiso social y humano marcando presencia en varias actividades que lo avalan (Talleres de Jóvenes, Apoyo escolar, Cárcel de mujeres de Canelones, Portal Amarillo, jornadas solidarias en Policlínica y escuelas del barrio, donaciones a través de nuestra Comisión de Area Social, etc.) con una organización interna que nos permite realizar nuestro trabajo con eficiencia a través del esfuerzo de los compañeros que participan en las tareas sociales y educativas.

 

Seguimos siendo una institución referente no solo para el barrio, sino también para muchas otras organizaciones en el interior del país donde hemos colaborado ampliamente en coordinación con las autoridades municipales y de otras entidades del Estado (Ministerios, Jefatura de Policía, etc.).

 

Nuestra perspectiva de futuro es lograr expandirnos para ampliar nuestra tarea social en otros lugares, para continuar cumpliendo con nuestro compromiso social que está en la esencia de todo grupo de Emaus.